Pasado, presente y futuro. Realidad de todos los días.

Ciclistas Urbanos.

jueves, 1 de junio de 2017
Con la llegada del buen tiempo aumenta el número de personas que se animan a coger la bicicleta. Bien para practicar el ciclismo de carretera o ciclismo en ruta; bien para practicar el ciclismo de montaña o de caminos; o bien como simples usuarios que utilizan este medio para sus desplazamientos urbanos. Unos y otros, atraviesan nuestras calles en mayor o menor medida y, al comportamiento de algunos, voy a referirme en mi artículo.
 
 
Es sabido que la bicicleta, además de contribuir al cuidado del medio ambiente al ser un medio extraordinario de moverse por la ciudad sin contaminar, es también una beneficiosa fuente de salud que ayuda a ejercitar nuestro cuerpo mientras nos desplazamos de un lugar a otro. También es cierto que su utilización conlleva un cierto peligro, a veces sobrevenido, por la mala praxis de algunos automovilistas.

En tal sentido, el pasado domingo, se realizaron diversas concentraciones de ciclistas por el territorio nacional, reclamando “más respeto” y un “mayor endurecimiento del código penal”. Ni que decir tiene que, personalmente, estoy totalmente de acuerdo con sus reivindicaciones.

Pero estaría mucho más de acuerdo si “se aplicara la ley a quien lo hiciera mal”. Sin más. Porque ni todos los conductores son una cosa ni todos los usuarios de bicicletas son otra. Hay malos ciclistas, como malos peatones o automovilistas.

Una bicicleta es un vehículo y como tal debe guiarse por la normativa de tráfico vigente, al igual que motos o coches. Y el hecho de ser más vulnerables, no es patente de corso, para considerarse por encima de la ley. Cada uno su responsabilidad. Y los usuarios de bicicletas, no pueden cruzar un paso de cebra montados (al que acceden creyendo tener prioridad de paso); ni circular por las aceras, o atajar por ellas según convenga, (o ir haciendo caballitos, que esa es otra); ni circular en sentido contrario o por el medio de la calzada, entre carriles y sorteando coches a su libre albedrío; ni saltarse semáforos en rojo o señales verticales de dirección y obligación; ni ir más de dos en paralelo, etc.

Sabemos que identificar a un automovilista infractor es relativamente fácil, incluso a posteriori. Pero pedir responsabilidades a un ciclista por un comportamiento peligroso es, en muchos casos, misión imposible.

Respeto, siempre. Pero utilicemos más el sentido común y eduquemos con el ejemplo. Aprendamos así a convivir.
 
 
 
 

Tu Ausencia

martes, 9 de mayo de 2017

Aún resuenan los ecos de tu regreso al Santuario y la Ciudad ya siente Tú ausencia, querida Virgen de la Montaña.

Basta pasear hoy por San Antón, San Pedro, San Juan, Pintores, Moret, Gran Vía, Plaza Mayor, Piñuelas o por los aledaños de la Concatedral de Santa María, para darse cuenta de ello. Seguramente, habrá muchos cacereños, que ni siquiera encontrarán hoy justificación suficiente para bajar hasta allí.

Parece como si la Ciudad hubiera quedado huérfana de sensaciones y emociones. Y el continuo goteo de gente, el bullicioso camino de destino conocido, haya dado paso a la quietud de calles y plazas.

Durante once días hemos vivido un bello escenario de amor, de fe, de devoción, de alegría, de peregrinación, de solidaridad, de ilusión, de esperanza y de vida, en torno al fervor que Cáceres profesa a la Santísima Virgen de la Montaña. Notoria ha sido la participación de niños, adolescentes y jóvenes, además de personas con discapacidad que sorteaban cualquier adversidad para cumplir su deseo de visitar a nuestra Patrona.
Y es que los cacereños sienten una gran devoción hacia esta pequeña Imagen. A Ella dirigieron sus ruegos, a lo largo del tiempo, y depositaron su esperanza en las ocasiones de necesidad grave o extraordinaria. A Ella acuden en los momentos más difíciles de su vida. Con Ella comparten sus vivencias. Y, desde casi cuatro siglos, a Ella agradecen los beneficios recibidos y la maravillosa realidad de su protección amorosa.

Cáceres, se quiera o no, siempre estará unida a la Virgen de la Montaña, y no sólo por cuestión de creencias, sino también por tradición, cultura y simbolismo. La devoción a nuestra Patrona, está en el mismo sustrato de la ciudad y en las emociones de los corazones cacereños, ya sean creyentes o no. Por eso, con el fervor de cada cual pero con respeto a la historia, miles de personas se acercan a recibirla, a visitarla y a acompañarla en su despedida.

Una despedida que, bien lo sabemos, nunca será separación ni alejamiento, sino tan efímera como el liviano vuelo de la paloma en Santa Carlota.


Cáceres, ciudad de migajas

domingo, 16 de abril de 2017
Dice un proverbio árabe: “La primera vez que me engañes, será culpa tuya. La segunda, será culpa mía”. Viene esto a colación por la cantidad de veces que nos han anunciado grandes proyectos para la ciudad y que al final, por unas cosas u otras, o se han quedado en nada o nos han pegado el cambiazo, cual timo de la estampita, por unas cuantas migajas.
 
 
Veamos. Nos prometieron, un “Aeropuerto Internacional” a la altura de Aldea del Cano, asegurando que entraría en servicio en 2012. Después, para variar, cambiaron de idea y nos prometieron un “Aeródromo” a la altura de los Arenales. Al final, ni tenemos aeropuerto, ni tenemos aeródromo, ni tenemos el dinero perdido entre estudios, proyectos y largos etcéteras.

A bombo y platillo, anunciaron la llegada de “El Corte Inglés”. Pero, como aburrimos en trámites administrativos al mismísimo Santo Job, éstos acabaron por desistir, dejando a 500 ilusos sin los empleos soñados y a la ciudad sin grandes almacenes y sin el dinero perdido en la operación.

Anunciaron, también, que en Cáceres se crearía una “Ciudad de las Artes”, única en su concepto, capaz de albergar a artistas de toda Europa. Avenidas, arboledas, auditorios para grandes orquestas de talla mundial y un largo etc., formaban parte del proyecto. Pues bien, ni está, ni se le espera. Y, el dinero, igualmente perdido.

Otras promesas, fueron la innovadora y vanguardista “Factoría Joven”, en  La Mejostilla, que entraría en servicio en 2013. El proyecto “Alfombra Mágica”, para la construcción del Pabellón Ferial de Cáceres. El “Anillo de Atletismo”, que se dijo sería único en la región. O la gran “Reforma del Marco”. A día de hoy, ni Factoría, ni Pabellón Ferial, ni Anillo, ni Reforma, ni el dinero empleado en proyectos, estudios y otros etcéteras.

El “Ave” y su “Centro Logístico”; el disparate del “trasvase de Portaje”; el “Plan Especial de Reforma Interior del Poblado Minero”; y el por qué no acaban instalándose grandes multinacionales en nuestra ciudad, merecen capítulo propio.

Prometen y prometen, a la vez que incumplen e incumplen. No son dos, sino muchas más, las veces engañadas. Y, mientras tanto, los cacereños estancados, sumidos en una especie de sueño eterno y, al parecer, agradecidos por las migajas, vemos pusilánimes como sigue creciendo la ciudad hermana. En fin, hoy es Martes Santo, día de Perdón.
 
 


El Fichaje de los Diputados.

jueves, 16 de marzo de 2017
Según reza el titular de una noticia reciente: “Los diputados aragoneses tendrán que FICHAR desde el día 1 de marzo, para cobrar íntegramente sus dietas por desplazamiento”. Según comentan, la medida es acordada en aras de un mayor control y transparencia de la cosa pública y no descartan que la misma pueda ser adoptada por otros Parlamentos Autonómicos.


A bote pronto, la medida puede parecer dura y desproporcionada, para estos sufridos defensores del interés general. Pero no hay de qué inquietarse. Solamente se les obliga a justificar su presencia 13 días al mes; menos en julio, agosto y enero, claro está, que se rebaja dicha obligación a unos simples 5 días. El resto, hasta un total de 17 días mensuales, con tal de que digan que han estado trabajando, tienen bastante. Vamos, más o menos, como lo hace cualquier otro trabajador.

Como el sueldo es sagrado, y más el suyo, las faltas de asistencia al trabajo se verían afectadas, proporcionalmente, a la parte correspondiente a dietas y kilometrajes. Es decir, sólo a lo que cobran por ir a trabajar. Entre unos 798 y 2.094 euros, en función de la distancia que tenga que recorrer el o la “ilustre”. Si por ejemplo se desplaza un mínimo de 51 kilómetros, su esfuerzo se ve recompensado en torno a 1.446 euros mensuales. Un poco más del doble del salario mínimo interprofesional. Pero eso sí, totalmente libre de impuestos. Vamos, como cualquier otro trabajador.

No me extraña que haya puñaladas traperas para buscarse el chollo político. Con la excusa de defender el interés general, se hacen imprescindibles, convierten la política en su profesión (quizás no tengan otra) y no les importa moverse de un lugar a otro, porque saben acomodarse en cualquier estamento. Se mimetizan en cualquier cargo público de forma instantánea y espectacular. En su caso, no importa el conocimiento. Sólo importa el estar. Y como decía García Pavón, no es que la política sea ninguna tontería, ¡ojo! lo que pasa es que hay mucho tonto viviendo de la política. Una política, de foto y ausencia. Nada más. No los busque usted en ninguna organización social, solidaria o de acción inmediata donde tengan que arrimar el hombro, donde tengan que poner su propio dinero, donde su recompensa sea la satisfacción del trabajo realizado, donde solamente sean simples y desconocidos voluntarios, o donde realmente se defienda el interés general. NO. Para eso ya están los “otros”.

Lástima que este tipo de FICHAJE político no conlleve, como en el deporte, la posibilidad de TRASPASO o, mejor, de poder darles, de una vez por todas, la CARTA DE LIBERTAD.
 
 
 

Carnavales en Cáceres

miércoles, 22 de febrero de 2017
Según de qué cosas hablemos, podemos afirmar de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Y, si nos atenemos a los Carnavales que se disfrutan en Cáceres, podemos afirmarlo sin ningún género de dudas.

Y es que, a finales de los 80, entre otras cosas, Cáceres era una ciudad alegre, festiva y con un gran ambiente estudiantil que propiciaba, y de qué manera, aperturas e inquietudes culturales muy diversas. Entre ellas, la fiesta lúdica en honor de Don Carnal.
 
 
Locales de referencia, como la Machacona o el Corral, fueron pioneros en la organización de fiestas carnavalescas. En la Madrila Alta, “OK”, fue otro de los precursores. Rápidamente, fueron sumándose numerosos establecimientos repartidos por el centro y la “zona de la movida”. El Ayuntamiento empezaba a subvencionar, tímidamente, a los grupos de animación y comparsas que participaban del evento. Grupos como el “Cebollazo”, “Perdiguerismo Ilustrado”, los “Gussy Luz”, los “Golfines”, “Arapajoes”, o la Comparsa de “Los No Brasileiros”, entre otros muchos, dieron sus primeros pasos. Había premios para disfraces, individuales, colectivos e infantiles; premios para las letras de las murgas y grupos que se atrevían a pisar el escenario; premios para las coreografías en el desfile; y un largo etcétera que hacía que todo se llenase de color, de imaginación, de improvisación, de espontaneidad, de sonidos y de mucha alegría desbordante. Ni que decir tiene que, a ello también contribuía muy especialmente, la festividad del martes de carnaval.

Pero hete aquí que, por un lado, los hechos acaecidos en la madrugada del 12 al 13 de octubre de 1991 (fin de la movida); y, por otro, la insistente invitación de la Corporación de entonces en enfocar la fiesta por un “carnaval medieval”, acabaron por languidecer una fiesta que, sin mucha seña de identidad inicial, no supo sobrevivir a su fuerza emergente.

Para muchos, nos queda el vago recuerdo de aquella época dorada, donde Cáceres se divertía sanamente, en familia, con amigos o simplemente integrándose en un ambiente divertido, capaz de olvidar, a base de música y color, los problemas cotidianos.

Afortunadamente, languidecer no significa morir. Por eso celebro el resurgir de la fiesta y animo a todos, a disfrutarla en armonía. Sanamente, como antaño. Hagamos que nuestra ciudad, vuelva a ser alegre y festiva, aunque solo sea por tres días. Que no volvamos a decir aquello de “...cualquier tiempo pasado fue mejor”.
 
 

Nuestras Tradiciones.

martes, 31 de enero de 2017

Sabemos que, una de las mejores formas de conocer la historia de un pueblo, es a través de sus costumbres, de su lenguaje, de sus fiestas, en definitiva, de sus tradiciones. Hablamos, por tanto, del conjunto de bienes culturales característicos de una comunidad y que se transmite de generación en generación, como parte indispensable de su legado cultural. Sin duda, se trata de una herencia que forma parte de nuestra propia identidad.

Forman parte de ese conjunto de bienes, de ese legado cultural, las fiestas tradicionales de cada localidad. Y en nuestra ciudad no faltan acontecimientos de esta índole en los primeros meses del año.



Empezamos con la "Romería de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián", el domingo más próximo al 20 de enero. Una ya consolidada celebración popular, que ha servido para que los cacereños vuelvan a frecuentar uno de los rincones más bellos de la ciudad, el Paseo Alto.

Dentro de unos días, el 2 de febrero y en recuerdo de La Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén y la Purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento, se celebrará otra de las fiestas más entrañables de la ciudad, “Las Candelas”, con la procesión de la Imagen desde su Ermita, hasta la Iglesia de San Mateo.

Ese fin de semana, tendrá lugar otra de las celebraciones populares por excelencia, la Festividad de “San Blas”, con la venta de roscas y de los tradicionales cordones, protectores de la garganta, por ser el Santo el patrón de los otorrinos. Masivamente, los cacereños realizarán la tradicional “Bajada a San Blas” y ocuparán la amplia avenida que, desde la Ermita, se extiende hasta la confluencia de las carreteras de Madrid y Monroy. Volverán a verse trajes típicos portados por niños, jóvenes y menos jóvenes que lucirán orgullosos, como lo hicieron nuestros antepasados, a los sones de música extremeña.

Y es que celebrar con los niños y jóvenes nuestras fiestas tradicionales, haciéndolos partícipes del evento, ayudará a mantener su apego por nuestras costumbres y les aportará conocimientos sobre nuestra historia local y cultural que les permitirán compartir una verdadera identidad colectiva.

 
 

Noche de Reyes.

viernes, 6 de enero de 2017

La noche más mágica y misteriosa del año. La noche que hace palpitar aceleradamente los corazones porque, con ella, llegan la ilusión, la sorpresa, los sueños, deseos y anhelos que queremos que sus Majestades hagan realidad.

Una vez más, pero con ánimo renovado, expectante, os veré pasar casi en el mismo sitio de siempre. Llegaréis radiantes, poderosos, repartiendo sonrisas, miradas cómplices, saludos y endulzando con gotas de cariño el clamor de todos los presentes.

Y una vez más, como tantos y tantos años, os entregaré con cada una de mis emocionadas lágrimas de júbilo, mi personal petición de deseos.



A ti, querido Melchor, que según la tradición portaste el todopoderoso “oro”, te pediré que vuelvas a entregar recursos suficientes a todos y cada uno de los necesitados. Que no exista un solo niño sobre la faz de la tierra, en la calle, atemorizado, explotado, con hambre, con sed y descalzo. Que tu presente no se malgaste en destrucción, sino en creación y nuevas oportunidades. Y que la autoridad de tu poder se llene exclusivamente de sabiduría y justicia, apartando de este mundo la soberbia, la sinrazón, el egoísmo, la falta de humanidad y el sentido común.

A ti, queridísimo Gaspar, portador del fragante “incienso”, te pediré que enciendas de amor los corazones más endurecidos. Que desaparezca el maltrato, en cualquiera de sus malditas direcciones. Que aromatices de felicidad las relaciones fraternas. Que nuestros mayores vuelvan a tener ese sitio de especial relevancia y vuelvan a llenarse de ilusión de vida. Y que perfumes de salud y esperanza a nuestros enfermos.

Y a ti, mi respetado Baltasar, portador de la untuosa y balsámica “mirra”, te pediré que devuelvas al mal llamado “Dios Hombre”, el sentido de humanidad. Y así, puedan volver a presidir nuestras vidas, valores tan importantes como el respeto, el esfuerzo, la humildad, la dignidad, la educación, la gratitud, la justicia, la libertad, la responsabilidad, la integridad, la lealtad, la honestidad, la equidad, la igualdad, la tolerancia, la solidaridad y la generosidad.

Sé que es mucho y que no son regalos fáciles, pero la magia siempre tiene un hueco por donde hacerse realidad. Y en una “Noche de Reyes” todo, absolutamente todo, es posible.

 


Peripecias Urbanas.

martes, 13 de diciembre de 2016
Hoy es la festividad de Santa Lucía, virgen y mártir. Y tal día como hoy de 1938, se creaba en España la Organización Nacional de Ciegos (ONCE), cuyos fines sociales se dirigen a la consecución de la autonomía personal, la plena inclusión social y los derechos de ciudadanía, la igualdad de oportunidades y no discriminación, y la minimización del impacto que la ceguera o deficiencia visual grave presenta en la vida de sus afiliados.

Ni que decir tiene que resulta encomiable la labor que realizan y, mas aún, los resultados obtenidos con sus programas. Es cierto que el nivel de superación de estas personas, parece no tener límites y gracias a ello, podemos verlos en cualquier lugar, como cualquier otro ciudadano. Pero su vida, aunque adaptada, no es ni mucho menos fácil.

 
Como cualquier otro ciudadano, y más si cabe, también tienen que soportar los niveles de dificultad que cada día se nos presentan en nuestras calles y que, al parecer, tampoco tiene límites. Basta un simple paseo para encontrarnos calles recién asfaltadas,  abiertas una y otra vez, ¿por falta de coordinación?, quedando destrozadas en poco tiempo. Baldosas rotas, hundidas, despegadas o inexistentes que, aparte de encharcarte los días de lluvia, sus huecos permiten sin esfuerzo, cualquier tropiezo del viandante. Zanjas mal cerradas, con antigüedad clasificada de “solera”, por el tiempo que llevan, y capaces de producir esguinces en cadena. Alcantarillas hundidas en el asfalto, que parecen pozos de sondeo, y que suponen un problema para la circulación de vehículos (llantas y transmisiones dañadas) y un potencial peligro de accidente para los, cada vez más, sufridos peatones.

Algunas ciudades cuentan con un “Manual de buenas prácticas preventivas en obras de naturaleza urbana”. Entiendo que, además, todas las ciudades deberían contar con una normativa municipal al efecto. Por lo tanto, no sería descabellado pedir a nuestro Ayuntamiento la aplicación de dicha normativa, exigiendo, no solamente a las Empresas que se dedican a la Obra Pública e Infraestructura Urbana, sino también a las Empresas Suministradoras de Servicios o cualquier otra actuante por delegación, el cumplimiento de esta normativa, con la imposición, en su caso, de sanciones tan ejemplares, que se les quiten las ganas de volver a quedar una sola rebaba.

Eso, o seguir encomendándonos a la Santa.


El Regalo Azul

jueves, 17 de noviembre de 2016
Hoy quiero dedicar mi artículo a un regalo muy, muy especial: “El regalo azul de UNICEF”. Un regalo destinado a salvar vidas y a ayudar a los niños de todo el planeta que más lo necesitan. Un regalo útil, solidario, beneficioso y capaz de llevar esperanza en forma de mantas, vacunas, kits de supervivencia, de nutrición, de maternidad, y de un larguísimo etcétera de cosas vitales y necesarias para ellos.

 
Cuantas veces, en nuestras celebraciones: bodas, comuniones, bautizos, congresos, encuentros, convenciones, etc., agasajamos a nuestros invitados con sencillos detalles sin importancia, recordatorios de la ocasión y que, en la gran mayoría de los casos, no valen absolutamente para nada.

Por qué no entregar una tarjeta diciendo que, en su nombre, se han enviado determinadas vacunas, pastillas potabilizadoras de agua, o bolsas de leche terapéutica, por ejemplo, a cualquier lugar del mundo donde un niño la necesite ¿Imagináis la cara de satisfacción de vuestro invitado, sabiendo que algún niño podrá sonreír también gracias a ese regalo; gracias a hacer de ese gasto, otrora inútil, un verdadero caudal de esperanza?

Un regalo, el Regalo Azul de Unicef, que es además un regalo solidario de ida y vuelta, toda vez que puede desgravarse como si de una donación se tratase. No sólo no nos gastaremos más de lo que pensábamos gastarnos, además nos beneficiaremos fiscalmente.

¿Te imaginas, poder compartir con esos niños el día más feliz de tu vida, de forma efectiva y a miles de kilómetros? ¿Te imaginas la cara de ese niño, al que acabas de salvar de una enfermedad o, quizás, de una muerte segura? ¿Te imaginas tu cara de satisfacción al pensar que, de esta manera, y con el mismo gasto, podrás hacer un regalo con dos destinatarios: por un lado, la tarjeta para quien quieras y, en su nombre, el producto que hayas elegido para los niños y niñas más necesitados?

¿Te imaginas que, con estos pequeños gestos, podamos ir cambiando el mundo a mejor? Una limpia e infantil sonrisa de amor nos espera. ¿Lo intentamos?



La Impunidad.

sábado, 22 de octubre de 2016
Dudé, si escribir sobre la inestabilidad política que vivimos, dónde cada partido defiende sus propios intereses casi nunca coincidentes con los generales; o sobre la crisis del PSOE, destacando la diferencia entre militantes y votantes que parece no tenerse en cuenta, vistas sus luchas cainitas; o sobre los muchos vividores de la cosa pública (llámense Ritas o Cantaoras, Pepitos o Juanitos), sinvergüenzas en cualquier caso capaces de renunciar a su dignidad (si alguna vez la tuvieron) y a la de sus propios hijos, con tal de seguir en el machito, burlándose de las instituciones a las que, ni asisten ni trabajan, pero de las que viven colmados de derechos; o sobre la corrupción que desgraciadamente nos asola, dónde no sólo ya se roba dinero, sino que también se esquilman las esperanzas y oportunidades de muchas personas; o de la sin par chulería de los independentistas, envalentonados por los alientos irresponsables o la inacción incomprensible de los últimos gobiernos; incluso de la cobardía de las bandas que, semi-organizadas, son capaces de malherir a, por lo menos para mí, heroicos servidores públicos.

 
Pero hete aquí que me encuentro con las palabras de la vigente ganadora del Premio Planeta, Dolores Redondo quien, en una entrevista en este mismo medio manifiesta, entre otras, lo siguiente: “La impunidad es insoportable. Hemos aceptado que los malos se vayan de rositas, y es penoso. Este país ha vivido en la impunidad durante muchísimo tiempo. Es vergonzoso ver gentes, familias, grupos, asociaciones casi delictivas amparadas bajo unas siglas que se permiten cuestionar el Estado de Derecho y piensan que las cosas les corresponden porque son ellos y están ahí. Van pisando cabezas y causando un daño atroz. Lo vemos cada día en los telediarios. Siempre creen que tienen derecho a más. No temen a las consecuencias. Es triste y es vomitivo.”

Imagino que, principalmente, estaba hablando de su novela: “Todo esto te daré”. Pero compartiendo totalmente sus palabras, y siempre con su permiso, las hago también mías y las aplico a mucho de lo dicho en mi primer párrafo. Pensar que, determinada gentuza, pueda quedar impune, efectivamente, da asco.
 
 

Las fuentes que faltan.

viernes, 30 de septiembre de 2016
Pudiera ser que, aún hoy, nos encontremos con alguien que desconozca que Cáceres es Ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1986. También es probable que, muchos más, ignoren que nuestro casco histórico está considerado, desde 1968, como el tercer conjunto monumental de Europa, después de Praga y de Tallín (Estonia). Y parece más razonable que, la gran mayoría, no esté al tanto del incremento de turistas —por el dato de visitas y pernoctaciones facilitado por la Consejería de Turismo—, que afortunadamente llegan a nuestra querida ciudad. Pero que en Cáceres, en verano, hace un calor extraordinario y muchas veces insufrible, lo sabe hasta el “Tato”. Como también sabe que una forma de paliarlo es ponerse a la sombra o refrescarse.


Y eso es, precisamente, lo que anhelan los numerosos turistas que visitan nuestro incomparable marco monumental: poder refrescarse, buscando cualquier zona verde o bien el entorno de una fuente que atempere el sofocante calor. Búsqueda que, por otro lado, se hace infructuosa porque a lo largo de toda la ciudad monumental no existe ninguna fuente en funcionamiento.

¿Acaso son necesarias? cabría preguntarse. Yo diría que son imprescindibles y máxime en una ciudad turística, pero calurosa, como la nuestra. A su agradecida capacidad refrescante, en los días calurosos y secos, una pequeña fuente puede ser el corazón de un entorno y un punto de encuentro que nos invite a realizar una parada. Ornamentadas e integradas correctamente, también tendrían un valioso aporte cultural. Incluso las fuentes más sencillas pueden tener una enorme posibilidad escenográfica y plástica, armonizando el juego del agua y potenciándolo con luz.

Si, gracias a la ampliación de horas de iluminación, hemos favorecido las visitas nocturnas a la ciudad monumental, instalar fuentes y alguna que otra zona verde, harán indiscutiblemente más confortable el tránsito y la visita matinal y vespertina, no sólo para los turistas sino también para los propios cacereños.

Sin duda alguna, un buen comienzo, sería activar el sistema de riego y fuentes ideado para la Plaza Mayor. Yo me uno, desde aquí, a todas las peticiones realizadas en este sentido. Y, luego ya, si eso, podríamos compartir el sueño de nuestra Alcaldesa de aspirar a ser la Capital Verde Europea.
 
 

Viaje a ninguna parte.

sábado, 3 de septiembre de 2016
"Viento del Este y niebla gris, anuncia que viene, lo que ha de venir...
No me imagino que irá a suceder, más, lo que ahora pase, ya pasó otra vez."

Así comienza la película de Mary Poppins y así podría comenzar la película de la, previsiblemente fallida, investidura del candidato a Presidente del Gobierno de España; lo que nos llevará, sin solución de continuidad, a celebrar unas vergonzosas terceras elecciones generales. Y es que, tal es, el grotesco espectáculo que se nos ofrece desde la bufonada del hemiciclo.
 

Los ciudadanos, en su perfecto derecho, libremente y por dos veces, han decidido que haya una diversidad política en el Congreso que garantice su pluralidad de ideas y opiniones. Ni que decir tiene, que este es uno de los principios fundamentales del sistema democrático porque, pluralidad democrática, es sinónimo de libertad. Pero, dicho esto, no hay que olvidar que la pluralidad política tiene un importante componente cuantitativo y que, por otro lado, la democracia se basa en la aceptación de las ideas de los otros dentro del marco de la ley. En resumen, que tanto las ideas mayoritarias como las minoritarias deben de ser respetadas y, atendiendo al juego democrático, valoradas proporcionalmente. Lo que nos lleva, en este caso y sin duda alguna, a establecer acuerdos entre las partes; sabiendo, además, que dichos acuerdos, nunca deben de entenderse ni como cesiones, ni como imposiciones, sino como la voluntad de hacer primar el interés general.

Pero esto no parece que lo hayan entendido, ni creo que tengan intención de entenderlo, los diputados elegidos para unificar las diferentes posturas; es decir, los encargados de adoptar decisiones comunes, como síntesis de las opiniones diversas. Y eso, en “román paladino”, demuestra a las claras su total “inutilidad”.

Ante unas nuevas elecciones, seguirán las mismas caras, los mismos candidatos, los mismos viejos discursos de: “hemos entendido el mensaje” “nuestro objetivo es la defensa del interés general” “España no puede estar más tiempo sin gobierno”, bla, bla, bla. Los mismos cuentos de siempre. Saben que volverán a salir 350 diputados y les da igual el hartazgo, la desafección política, o la abstención ciudadana.

Mientras los mismos de siempre viven de este cuento, España sigue su viaje a ninguna parte.




“Sostenella y no Enmendalla”

miércoles, 10 de agosto de 2016
La expresión define la actitud de quien persiste empecinadamente, incluso a sabiendas, en un error garrafal, bien por orgullo o bien por mantener las apariencias; y aunque mantener el error cause un daño peor que no mantenerlo. Parece originada en romances y, con ligera variación, la refleja Guillén de Castro en el siglo XVII, en su obra “Las Mocedades del Cid”.

 

Una de las características de los políticos españoles, al menos de los que soportan responsabilidades de partido o de gobierno, es la perseverancia en el error. Lo que puede ser virtud en otras circunstancias deviene a veces en una terquedad cuyo único motivo es evitar dar la razón al adversario. O, lo que es lo mismo, lo que estaba bien, si es que lo estaba, en una época, nada tiene que ver con la España del siglo XXI, y mucho menos, cuando lo que se apuesta no es el status personal y sí el interés general de todos.

En política es legítimo sostener una postura, pero el político tendrá que admitir que, como en química, una acción conlleva una reacción. Y hacer oídos sordos, a lo que se pide casi como "clamor popular”, puede volverse significativamente en su contra. Así, por lo menos, se desprende del resultado de las últimas elecciones.

El “no es no”, también puede valerle a usted, Sr. Sánchez. Por lo menos eso le han dicho los españoles en dos ocasiones: No y No. Y, además, mientras usted bajaba y llevaba al desastre a un partido hegemónico, otros subían y mejoraban resultados.

Pero, por lo que se ve Sr. Sánchez, el desprecio a la opinión pública es absoluto. Como lo es la tentación de repartir culpas. Todo vale, salvo la autocrítica y la rectificación.

Un proverbio chino, dice que: “El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el estúpido se queda sentado en él”.

Aunque, dado su empecinamiento, personalmente creo que le viene a usted mejor esta frase del comediógrafo griego Aristófanes: “La juventud pasa, la inmadurez se supera, la ignorancia se cura con la educación y la embriaguez con sobriedad, pero la estupidez... dura para siempre”.
 
 


Cáceres, se ilumina.

jueves, 21 de julio de 2016
 
 
Como es sabido, el turismo incide positivamente en nuestra economía generando empleos y ejerciendo su efecto multiplicador sobre otros sectores económicos presentes en el destino visitado, como pueden ser: la hostelería, el comercio, el transporte y los bienes y servicios. Es en definitiva, un importante motor de actividad empresarial que impulsa y fomenta el consumo.

Por otro lado, el turismo también nos deja beneficios de otra índole: preservación del patrimonio natural y cultural y nexo de unión entre diferentes culturas, a través de la comunicación entre la gente de los pueblos del mundo.

Nuestro rico patrimonio cultural constituye la materia prima potencial de nuestra actividad turística. Pero, como bien advierte la OMT, dicho patrimonio sólo se convierte en turístico desde el momento en que los visitantes se interesan por él; y sólo se convierte en recurso turístico, cuando mediante la intervención humana es utilizable turísticamente.

Todo esto viene a colación, por la gratísima noticia de que nuestra Ciudad Monumental lucirá su iluminación ornamental todas las noches de todas las semanas del año. ¡Por fin! Y, como suele decirse: “más vale tarde que nunca”. Potenciar la imagen nocturna de Cáceres, como se asegura desde el Ayuntamiento, es una buena acción que, sin duda alguna, reportará beneficios.

Es evidente que, para potenciar la afluencia turística en las noches cacereñas, facilitar las visitas nocturnas iluminando más de 40 monumentos, así como rincones especiales llenos de encanto, es un primer e importantísimo paso para lograrlo.

Como también lo es fomentar la actividad cultural, convirtiendo a Cáceres en ese Festival de Culturas que intentó promocionarse en Fitur/2013.

Ese mestizaje cultural que la historia nos legó, con importante presencia sefardí, musulmana y cristiana debe potenciarse hasta convertirnos en “referente”, si, haciendo de Cáceres "una ciudad singular, diferente por su valor monumental, pero también como foco de actividad cultural con el uso de espacios monumentales en perfecta sintonía".

Como bien se dijo entonces: fusionar patrimonio y actividad cultural es un reclamo para los visitantes que, por complementarias, aporta un valor añadido a la ciudad.

Sigamos pues dando pasos, no dejemos que nuestra iluminada ciudad se apague.
 
 

El escaño vacío.

miércoles, 13 de julio de 2016

 

Celebramos hoy la festividad de los santos Pedro y Pablo (importante el orden), y seguimos dándole vueltas a los resultados electorales del pasado domingo con sus correspondientes análisis, valoraciones y consecuencias.

Al parecer, y como siempre, todos se felicitan. Por lo menos así se desprende de las manifestaciones de unos y de otros. Y es que ya sabemos cómo son los políticos y de qué tenor sus valoraciones después de una contienda electoral. No es lo mismo decir: “hemos quedado novenos”, que decir: “nos han eliminado en cuartos”. Pero el análisis de un españolito de a pie es mucho más sencillo y, por supuesto, mucho menos interesado. A saber:

a) El partido popular ha ganado las elecciones, sí, pero lejos de la mayoría absoluta que disfrutaba, por lo que más que festejar, deberá pensar que algo tendrá que cambiar. Esta victoria no es ni un olvido de sus numerosos casos de corrupción, ni un perdón de su actitud inane ante ellos. Concurrir como acusación particular, en defensa de la decencia y no encubriendo (o aforando) a “presuntos mangantes”, puede ser un buen comienzo. Ya no se trata de oportunidades, ya es cuestión de aprovecharlas.

b) El partido socialista, obtiene el peor resultado de su historia. Perdieron el norte y confiaron en líderes de pacotilla, y eso se paga. Se impone ahora una buena reflexión, una buena elección de líderes que retomen el rumbo y el sentido de Estado que siempre demostraron. Su historia y los intereses generales de los españoles, así lo demandan.

c) Unidos-Podemos, no avanza. La gran mayoría no acepta ni sus propuestas, ni su radicalismo, ni su afán de protagonismo, ni a sus líderes. Está claro que el que va de sobrado, aquí sobra.

d) Y, por último, Ciudadanos, cuyo líder quiere marcar la agenda imponiendo condiciones, siendo irrelevante tanto por escaños como por votos. Incomprensiblemente creciditos, reclaman un espacio de centro, a semejanza de UCD o CDS, olvidándose, como ya se demostró entonces, que cuando la derecha e izquierda son moderadas, no es muy relevante dicho espacio.

Lástima que todos ellos se hayan olvidado del verdadero ganador de las elecciones: El Escaño Vacío. El logrado por la bajísima participación electoral, por la desgana, por el hastío. Y el único  que merece una seria y profunda reflexión. Esa reflexión que, ellos, no harán nunca.