Pasado, presente y futuro. Realidad de todos los días.

Hoy es el Día

viernes, 31 de marzo de 2023

Hoy se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Colon. Y hoy es un día para felicitar y, a la vez, para pegarnos un buen tirón de orejas. Felicitar, a la Asociación Española contra el Cáncer en Cáceres y, muy especialmente, a su Presidente, don Pedro Pastor Villegas quien, desde que accedió al cargo en el año 2021, no ha cejado, junto con su equipo, de concienciar a la población sobre la importancia de los cribados masivos para la detección precoz.



Los datos son claros y más que evidentes. Más del 90% de los cánceres de colon y recto podrían curarse si se detectasen a tiempo. Como bien dice su infatigable presidente, “los cribados poblacionales salvan vidas” toda vez que, concretamente, el cáncer de colon es uno de los pocos que “se pueden diagnosticar antes de que la persona sienta algún síntoma”.
 
Como siempre, en Extremadura, hemos llegado tarde a esos cribados, pero hemos llegado y todos debemos tomar conciencia de su importancia. De ahí el enorme tirón de orejas poblacional, dado que “el 60% de los citados recoge la carta del SES pero la guarda o la tira”, quizás por miedo, vergüenza o dejadez. Pero son muchos los fallecidos por esta causa, y muchísimos los que se podrían evitar y así nos lo están advirtiendo.
 
Hagamos caso, va en juego nuestra vida.




 

Tezanos vs. Vergeles

viernes, 17 de marzo de 2023

Según la información que publica HOY, el pasado miércoles 15 de marzo, el último barómetro sanitario del CIS −otrora brillante joya y actualmente profanado− indica que el 47% de los extremeños tiene que esperar una semana o más para ser atendidos por su médico de Atención Primaria. Y, en algunos centros de las principales ciudades, esperan más de diez días, según revelan los pacientes entrevistados.

 


Pero hete aquí que, el considerado Chef de los precocinados, Tezanos, se ha encontrado en estos pagos con un gran MasterChef, Vergeles, consejero al que todavía sufrimos los cacereños de manera cada vez más lamentable. Tanto es así que, según los datos del SES, presentados a finales de febrero, de los 112 centros de salud que hay en Extremadura, sólo en 24 de ellos había esperas de cuatro o más días para que los pacientes fueran atendidos y tan sólo en 14 de ellos de tres días. En el resto, es decir en 74 centros de salud de los 112 totales, no había que esperar.

El mismo día 15 tuve necesidad de pedir cita, consiguiendo la última que quedaba para el día 27. ¡O me voy a Urgencias y así contribuyo a bajar las listas de Atención Primaria para regocijo de Vergeles, o espero los 12 días acordándome de su muy distinguida señoría y sus falsos datos!

 

Ridículo, Sr. Villar

sábado, 4 de marzo de 2023

Un refrán popular dice que no se debe criticar la paja en el ojo ajeno sin antes revisar la viga en el propio. Sin embargo, hay personas, como el concejal cacereño Jorge Villar, que parecen haber olvidado este importante consejo y se dedican a hacer el ridículo con sus críticas desacertadas.



36 años de gobierno socialista en Extremadura y todavía seguimos sin autovía interprovincial, sin tren digno y, en Cáceres capital, sin un hospital completo, con una grave falta tanto de personal como de determinados servicios básicos, denunciado por los propios profesionales y usuarios sanitarios. 36 años y siguen muchísimos cacereños viajando a Madrid para ser atendidos en sus hospitales públicos, ante las interminables listas de espera de aquí. Asimismo, se han incrementado, de forma superlativa, los tiempos de espera para ser atendidos en Atención Primaria y Pediátrica en los Centros de Salud cacereños, que le recuerdo son públicos, Sr. Villar.


Han convocado protestas los profesionales de Enfermería de Urgencias, denunciando que están desbordados; los Médicos de Atención Primaria, por estar saturados; y los pacientes usuarios cacereños, hartos de estar hartos. No se ha puesto usted de su lado, ni ha defendido los derechos sanitarios de los cacereños, Sr. Villar. ha preferido, ideologizar la protesta, prestándose al ridículo en Madrid.

 

 

La carreta vacía

lunes, 13 de febrero de 2023

Todos conocemos la fábula de “La carreta vacía”. Una historia que habla sobre la prepotencia de las personas, comparándola con una carreta. Cuanto más vacía está, mayor ruido hace; cuantas menos cosas transporta, más aparatoso es su estruendo. Tal es la realidad que puede aplicarse a las personas.

 

 

Sabemos que el diálogo es un arte, una ciencia y una virtud. Y que su mayor enemigo son las mentes cerradas. Porque quienes dialogan creyéndose poseedores de toda la verdad son incapaces de escuchar a nadie. Los necios no pueden conversar porque solo escuchan su propia voz. No importa lo que pueda decir el otro. Y si algo les importa, es solo para negarlo, despreciarlo o rechazarlo, aunque ni siquiera lo entiendan.

Otro enemigo del diálogo es el grito. Ese delirio recurrente y muy actual de pensar que, cuanto más gritas, más razón tienes. Craso error.

Lo importante del diálogo es “tener algo que decir” y saber decirlo correctamente. Valorando el ingenio, la estructura de la oración, el vocabulario o el tono utilizado, entre otras cosas. Pero los que menos tienen que decir son los que más hablan y más gritan. Aquellos que hacen más ruido suelen ser los que tienen menos ideas que ofrecer. Las voces que más se levantan son aquellas que, esencialmente, solo se relacionan con ideas primitivas. Y no me refiero solo al contenido, que carece de mínimos conocimientos o rigor, sino también de su forma de hablar que resulta gravemente deficiente. Inconscientes de su propia ignorancia, levantan la voz en grito. No dicen nada interesante, hablan alto y mal. Haciendo buena la fábula de que las carretas vacías, como las mentes vacías, hacen mucho ruido. Lo curioso es que bastantes personas aman este sonido estridente y temen el silencio sereno de las oraciones reflexivas.

Como dijo un sabio maestro: “Cuando más vacío estás de contenido, y menos orden interno tienes, más ruido haces, más molestas, más palabras altisonantes y huecas empleas, más te quejas, más agredes gratuitamente, más exiges y más contribuyes al caos y la destrucción”.

Y ahora, respetado lector, mire libremente a su alrededor, sienta la actualidad real en la que vive, escuche el ruido de nuestros gobernantes, y sabrá, sin necesidad de verlos, la carga de sus respectivas carretas.






 

 

Charlatanes

jueves, 26 de enero de 2023

Fueron los italianos quienes los bautizaron como “ciarlatanos”. Me refiero a los vendedores que iban por los pueblos atrayendo a la gente con su espectáculo para tratar de encajarles alguna supuesta medicina, generalmente elixires milagrosos, capaces de curar cualquier mal.

 



La práctica no conoció fronteras ─pues en cualquier lado siempre hay sobrantes de ingenuidad−, funcionando desde la Europa medieval al Lejano Oeste, y desde el siglo XIII hasta el primer cuarto del XX. A partir de ahí, los “charlatanes”, cambiaron las pócimas mágicas por los lotes de productos en forma de gangas. Ustedes los recordarán:

“¡Ni-por-cien-ni-por-cincuenta-ni-por-treinta! ¡Señoras y caballeros, sólo por veinte duros, veinte! ¡Por ser Feria y porque vengo representando a una empresa con más de cuarenta años de servicio, dedicada a modernizar las cocinas españolas, les vendo este lote de sartenes diseñadas para cualquier batalla con el fuego, ya sea éste de gas o leña, y tratadas especialmente para garantizar su resistencia y durabilidad! ¡Y acompañando a este prestigio de la tecnología, les regalo no sólo una manopla ignífuga, sino también una estatua de ébano del famoso africano Mantumbu, tres corbatas de seda del Nilo, una copia exacta del collar del perro Tintín y dos cucharas de madera del Nepal! ¡Y a los diez primeros afortunados que aprovechen la ocasión les regalo, porque quiero y me da la gana, el famoso gallo Kirico que cambia el color de su cresta en función del tiempo!”.

Y no faltaba el “incauto” que, al oír a ese artista de la artimaña, con su torrente de palabras huecas y rimbombantes, no se precipitaba a cargar con la ventajosa ganga. Luego, en casa, y al comprobar que las sartenes se fundían y doblaban cual contorsionista; que la manopla quemaba; que nadie conocía al tal Matumbu y que el gallo Kirico siempre tenía la misma cresta, vendría el rechinar de dientes.

Hoy estos maestros de la labia y del tejemaneje están en vías de extinción, sin embargo, sus técnicas de venta tienen asegurada su existencia, siendo asumidas por hombres y mujeres mejor trajeados, remunerados y, eso sí, muy “leales al partido que representan” que, desde otros púlpitos, incluso “clamando al cielo”, intentan vendernos el mismo humo de siempre a cambio de un puñado de votos que les garantice su única y feliz subsistencia. Estamos ya en campaña así que, como dijo Groucho Marx: “y dos huevos duros más”.

 



Calidad Capital

miércoles, 11 de enero de 2023

Este lunes se han retomado las actividades escolares, por lo que se entienden finalizados los actos lúdicos y religiosos de las Fiestas Navideñas. Unas fiestas que, al decir de muchos, siguen sin tener el atractivo que correspondería a una Capital de Provincia, gustosa de disfrutar de sus tradiciones y deseosa, al menos este año, de sacar los atrasos que por culpa de la pandemia se nos han ido acumulando. Ítem más cuando, también en estas fechas, hemos sido visitados por gran número de turistas que, quizás, esperaban algo más de una ciudad Patrimonio de la Humanidad y redirigida, casi como única apuesta, al sector del turismo.



Es cierto que, en algunas calles supuestamente principales, se ha instalado iluminación extraordinaria; en otras, apenas un detalle; y en las más, ninguna. Pero, en cualquier caso, nada especial que llamase la atención. Pedir a estas alturas un espectáculo puntual de luz y sonido en la Plaza Mayor o en la Ciudad Monumental, parece más una utopía que un posible atractivo.

También se han programado actividades, incluida la "insulsa" Cabalgata de Reyes, desde la Concejalía correspondiente. Pero, como a muchos otros, nos cabe la duda de si las mismas tienen la excelencia, consideración y realce que a una ciudad como la nuestra se nos presupone.

Por otro lado, también hemos tenido el denominado "Mercadillo Navideño". Que, efectivamente, y aunque con pocas casetas puede denominarse mercadillo, pero en ningún caso “navideño” salvo por su instalación en estas fechas. Ninguna de las casetas comerciaba con dichos artículos: ni un Belén, ni siquiera el Misterio, ni figuras acompañantes del mismo, ni adornos navideños, ni coronas de Adviento, ni árboles, ni turrones o cualquier otro producto típico, ni ningún otro artículo que pudiera diferenciar este “mercadillo” de cualquier otro que pudiera instalarse en el mes de marzo o septiembre.

Quizás, más que a Bután, a Nepal, o a cualquier otro país asiático, que no dudo que son maravillosos, sería más conveniente acercarse a Sevilla, Madrid, Salamanca, o cualquiera otra ciudad mucho más cercana, si no personalmente por delegación, e interesarse por este tipo de mercados, cabalgatas y actividades navideñas que, sin duda alguna, sería muy de agradecer para ediciones venideras. Creo que, la Ciudad de Cáceres, se va mereciendo ya la dignidad de: “Calidad Capital”.  

 



Navidad en soledad

lunes, 26 de diciembre de 2022

Extremadura en general y Cáceres en particular, pueden presumir de estar en los puestos de cabeza del envejecimiento poblacional.



Y, si bien es cierto que el aumento de la esperanza de vida en las últimas décadas es un éxito de la propia sociedad, hay consecuencias derivadas de ello que pueden considerarse, también, un fracaso de esa misma sociedad. Sin ir más lejos, el problema de “soledad” que padecen un gran número de nuestros mayores. Una soledad que, sin duda alguna, se acentúa más en estas fechas. Y una soledad que, lejos de ser elegida, en la gran mayoría de los casos les es impuesta, bien porque han perdido a sus seres queridos, o bien porque han sido abandonados por ellos.

Son padres, abuelos, mayores abandonados en cualquier Residencia o a su propia suerte, que sienten un especial amargor hacia estas Fiestas Navideñas, por no tener a su lado con quién celebrarlas. El hecho de estar junto a otros residentes, no les hace sentirse acompañados. Les falta el calor de los suyos, ese calor que un día dieron y que ahora no reciben. Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada cinco ancianos pasará la Navidad en soledad. Y la Cruz Roja informa que un 27% de las personas atendidas por la institución no reciben visitas casi nunca y un 23% no tiene a nadie con quién hablar o contarle sus problemas. Y a pesar de existir cada vez más y mejores alternativas para combatir la soledad, no deja de ser un mal silencioso que tiende a contagiarse en cada rincón. La ansiedad, la depresión y, sobre todo, la sensación de abandono, afectan, a veces de manera irreversible, al deterioro de la salud mental de nuestros mayores. Lo que, a su vez, nos impide prestarle los cuidados que necesitan. Una pescadilla que se muerde la cola y que nos vale como pretexto, junto a la ficticia falta de tiempo, para no hacer nada, o peor, para ver como el sufrimiento de su soledad les va consumiendo.

Hoy quiero brindar con ellos y por ellos, por todos, porque aunque no sepan quién soy, yo sí sé quiénes fueron y quiénes son. Por vosotros, con mi eterno agradecimiento.



Este año no monto el Belén

viernes, 9 de diciembre de 2022

Prefiero visitar los preciosos Belenes que se montan en Cáceres y ver, expectante, lo que pasa. Yo no tengo valor. Y menos después de hablar con un amiguete letrado que me ha abierto los ojos. Montar un Belén, ahora mismo, son todo problemas.

 


No tengo valor para poner a Herodes, capaz de que me denuncien por acoger a un pederasta o a un asesino de niños. Y aunque se haya acogido a la nueva ley y pueda salir libre, no me atrevo.

Pastores de ovejas, tampoco. Ni las ovejas, claro. No tengo lugar cubierto para recogerlas, ni tengo ganas de que me multen por no tener a mi perro ovejero con las suficientes "garantías laborales". Personajes gremiales, tampoco, lo siento, pero no encontraba "paridad" y los herreros, tenderos y carpinteros que hay libres no quieren arriesgarse a abrir tiendas y no poder mantener sueldos ni seguros sociales. Se me ha ofrecido un chino para poner un comercio de “Aquí hay de tó”. Dice que fabricaría y vendería aquello que comerciaban los artesanos y a menor precio. Sin entrega a domicilio, eso sí, no quiere jugársela con los “riders”. También quería hacerse cargo de la Posada, pero creo que es una tapadera para traer a familiares y amigos y no quiero favorecer la "economía sumergida".

Las tradicionales lavanderas, tampoco, por considerarlo un trabajo excesivamente "sexista". La Estrella, me la pagaba el chino, así podría poner un cartel luminoso, decía. Pero hay que apagar las luces enseguida y, de noche, no se vería un carajo. En cuanto a los figurantes extras, otro problema, seguro que me obligarían a contratar a los "fijos discontinuos" o a los inscritos en el "Sexpe", previo curso de formación; y no he encontrado en estas fechas cercanas a la Navidad a ningún sindicalista que me lo organice. Reyes Magos fuera, no quiero ser acusado de "racista". Ni mula, ni buey, porque la verdad es que daban muchas horas y tal y como está la bala de paja, no interesa. San José, la Virgen y el Niño Jesús, me dicen que también darán problemas. Al parecer, no forman una familia, al actual uso, y puedo ser delatado por explotación infantil y, si echan una moneda al pozo, por mendicidad. Así que no. Lo siento, pero no hay Belén.



Visita Desagradable

jueves, 24 de noviembre de 2022

Según informan algunos medios locales y nacionales, el pasado sábado recibimos en Cáceres la visita de “Echenique”, a quién algunos llaman Pablo y otros muchos con adjetivos calificativos que no me atrevo, por vergüenza, a reproducir aquí.

 


Podría pensarse que vino a disfrutar del “Tercer Conjunto Monumental de Europa” y de su Mercado Medieval que, en palabras del concejal de turismo, es uno de los más importantes de España. O, quizás, para seguir promocionando los escenarios de Juego de Tronos al objeto de situar a Cáceres como el mejor plató de cine. O para mostrar su apoyo a la agilización de la ejecución de la segunda fase de la obra del Hospital Universitario. O para mostrar su rechazo a la instalación de placas solares en el recinto intramuros. O para protestar “in situ”, sobre el deficiente funcionamiento de los servicios ferroviarios. O, quizás, para informarse al detalle sobre el próximo certamen de Horteralia y realizar su inscripción al efecto. O, en el peor de los casos, para adherirse a las conclusiones del Pleno de la Infancia, celebrado el día antes, en el Ayuntamiento de Cáceres –Ciudad Amiga de la Infancia–, apoyando los derechos para los niños y las niñas, incluidos los relativos a la vida, la salud y la educación, el derecho a jugar, a la vida familiar, a la protección frente a la violencia y la discriminación y a que se escuchen sus opiniones. Pues NO. 

 

Al parecer solo ha venido a un acto de “La ruta que transforma”, organizado por Unidas Podemos, y en el que ha aprovechado para asegurar que hay "jueces machistas" que están llevando a cabo "una cacería asquerosa" contra la ministra de Igualdad, Irene Montero, "jaleados por PP, Vox, algunos presentadores de televisión y algunos medios de comunicación corruptos" en relación a la ley del solo sí es sí. Mostrando su "apoyo claro y contundente a la mejor ministra de Igualdad” que ha tenido este país y pidiendo a los asistentes un aplauso, mientras recitaba en pleno clímax: "Recibe con el corazón grande, la mirada limpia y un compromiso de hierro, nuestro aplauso".

 

Como dijo Plauto: “El que acusa a otro de mala conducta debería mirarse a sí mismo”. Pero, “la autocrítica es un arte que no muchos están calificados para practicar”.

Pobres víctimas.





Sombrero en mano, conquista el mundo.

martes, 8 de noviembre de 2022

Posiblemente solo se trate de una cita, de un dicho o de un antiguo refrán. Pero también pudiera tratarse de un pensamiento que nos invite a la reflexión.

 



Quitarse el sombrero o hacer ademán de tocarse el ala del mismo, consistía, además de un gesto de saludo, en una expresión de respeto tanto a las personas como a las cosas. Respeto que formaba parte de una importante colección de valores, desgraciadamente ahora en desuso, que sirvieron eficazmente para mantener una feliz convivencia entre las personas y entre las cosas.

Pero siempre hay tontos contemporáneos, por supuesto muy tolerantes, que entienden que los valores de entonces y que felizmente nos sirvieron, son incompatibles ahora con su implicado activismo y su forma particular de entender el avance y progreso de los pueblos.

Lo que antes se conseguía con diálogo y esfuerzo entre las partes y, también, por qué no, con protestas silenciosas de una efectividad aplastante –como la realizada por Rosa Parks, símbolo del activismo no violento–, ahora se quiere conseguir con la fuerza que les da una legislación más bien laxa, que parece invitar a todo lo contrario.

Cuando todavía tenemos grabado en nuestra retina la destrucción por el terrorismo talibán de la ciudad de Hatra (s. III a.C), el Templo de Baal, el Arco del Triunfo de Palmira o los famosos Budas gigantes del Valle de Bamiyán, venerados desde hace siglos por miles de budistas; cuando estamos desolados viendo como la fatal guerra está destruyendo ciudades y pueblos emblemáticos; ahora, bajo el denominado activismo –no violento– ecologista, climático y radical, pretenden atraer nuestra atención a base de ataques vandálicos a obras de arte que forman parte del Patrimonio de la Humanidad, ya sean edificios históricos o cuadros icónicos e irrepetibles.

Nuestro museo Helga de Alvear, tiene merecida fama internacional, y me intranquiliza pensar que, bajo el pretexto de una causa noble, pueda ser objeto de cualquier ataque de estos iluminados de la tolerancia y el respeto. No parecen entender que, cuando una protesta eclipsa el mensaje que defiende, es que se ha elegido un camino equivocado. Y que nunca se deben socavar con acciones contradictorias, los objetivos que se quieren alcanzar.

Volvamos a quitarnos el sombrero.

 




¡Chiqui, eso no es ná!

martes, 25 de octubre de 2022

Según el Resumen de Prestaciones de Protección social publicados por el INSS, en junio de este año, Extremadura suma 232.741 pensiones contributivas y otras 12.220, no contributivas. A Cáceres le corresponden 96.330 y 4.082 respectivamente.

Pero lo importante son los datos comparados referentes a la pensión media de jubilación entre Comunidades Autónomas. Dichos datos indican que el País Vasco registra una mayor cantidad, casi 1.400 euros de media, mientras que Extremadura se sitúa la última con menos de 937 euros, siendo la media estatal de 1.255,92 euros.



Asimismo, según los Datos de enero de 2022 publicados en el Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas, Extremadura cuenta con aprox. 91.000 empleados públicos, de los cuales sitúan en Cáceres un 36,24%, aprox. 33.000.  

Pero lo importante siguen siendo los datos comparados, que colocan a Extremadura en el farolillo rojo con la media de salarios públicos y no púbicos más bajos del país. Una ubicación que viene arrastrando de forma continuada.

Por último, los datos publicados por los servicios públicos de empleo, correspondientes a julio de 2022, indican que en Extremadura hay cerca de 84.000 parados, correspondiendo más de 29.000 a la provincia de Cáceres y casi 7.400 a su capital.

Pero lo importante es que Extremadura registró la tasa de paro juvenil más alta en el último trimestre disponible, superando el 50%.

Visto los datos, y sabiendo que la renta media por persona en Extremadura es de 9.500 euros, la más baja del país, no me extraña que más de 400.000 personas estén en riesgo de pobreza o exclusión social en nuestra Comunidad. Pocas parecen, vista también la desbordada subida de los precios de la energía, de los carburantes y de los productos básicos, que devoran las ridículas migajas que llegan en forma de subida de pensiones, sueldos y prestaciones de desempleo.

Sí, posiblemente tengan razón, aquellos que afirman que somos una ciudad de pensionistas y de funcionarios; todos precarios, eso sí. Pero también lo es de jóvenes parados sin muchas alternativas y de trabajadores y autónomos que no llegan a fin de mes.

Pero como le diría la fulera ministra de hacienda a nuestro Presidente: ¡Chiqui, eso no es ná, el lunes voy y lo arreglo!





Caras de bobos.

martes, 11 de octubre de 2022

La noticia era extensa, bien documentada y presumiblemente contrastada, por lo que se le atribuye cierta presunción de veracidad. Me refiero al artículo del pasado día 2 de octubre, publicado en el Diario HOY, bajo el siguiente titular: “La agenda poco extremeña de los diputados por Badajoz y Cáceres” y en su versión digital: “Los diputados extremeños apenas llevan su tierra al Congreso”.


 

En la noticia se desmenuzan sus escasísimas intervenciones plenarias –no llegan a 15 en tres años–, sus miles de escritos de copia-pega para hacer piña con sus grupos parlamentarios y sus trabajos en comisiones, generalmente, dedicadas a tareas que en nada tienen que ver con sus representados extremeños. Amén de su obediencia ciega al dedo de sus amados líderes, para votar lo que les ordenen, aunque nunca falta el torpe que se equivoca hasta tres veces.

La pregunta, entonces, parece obvia: ¿para qué mantenemos a estos diez diputados; para qué los hemos elegido? O, más fácil: ¿conoce usted a alguno; podría decir el nombre de al menos dos de ellos?

Ésta, respetado lector, es la realidad de Extremadura y de Cáceres en particular. No tenemos a nadie que nos represente, nadie que defienda nuestros legítimos e históricos intereses. Ni cuando están con viento a favor, no sabemos si por sumisión debida o por no alterar la paz del líder; ni con viento en contra, porque la fuerza siempre se nos va por la boca. Ni senadores, ni diputados. Nadie.

Eso sí, ahora vendrán en tropel a explicarnos que hemos salido muy beneficiados en los Presupuestos Generales del Estado. Como siempre, volverán a enumerar, cual laica letanía, los repetitivos enunciados de cada una de las numerosas inversiones que, bajo ridículas y vergonzosas cantidades, nos venderán envueltas en palabras elocuentes. Después se marcharán, seguros de sí mismos, de su poder de convicción y de las caras de bobos que nos han dejado. Caras de bobos que seguirán año tras año, esperando la autovía, las rondas, el tren, la reforma del Museo cacereño, los planes del PERTE para la gigafactoría de Navalmoral, el saneamiento y depuración de Cáceres y un largo etcétera que durará hasta la próxima legislatura, o hasta el próximo Presupuesto, cuando vengan otra vez engatusándonos con la misma “tierra prometida”.

 



Ni temporal, ni coyuntural.

lunes, 26 de septiembre de 2022

Ignoro si es por “lealtad al partido que representan”, o por sumisión al dedo que los designa, llámese unas veces “Pedro”, “Antonio” o “Don José” —según el lugar y día donde se encuentre—y otras “el guapo”, “Sanchinflas”, “Su Sanchidad” u otros calificativos de mayor calibre que, por si me leyera algún menor, me abstengo de reproducir, nuestros dirigentes llevan cerca de un año insistiendo en el Mantra de que, “la alta inflación que padecemos, es temporal y coyuntural”; es decir “que dura relativamente poco tiempo” y “que es, sucede o se hace en alguna ocasión, pero no de forma habitual ni por costumbre”.



Pero la realidad es que la tendencia de la alta subida de precios, amenaza con haber venido para quedarse, convirtiéndose así en algo estructural. ¿O alguien todavía piensa que bajarán los precios de los alimentos básicos, la hostelería, el ocio y demás productos de nuestra vida cotidiana a niveles anteriores? Bajarán, más tarde de lo previsto y menos de lo esperado, las energías y combustibles, pero el resto se mantendrán inalterables o con bajadas mínimas, afectando a nuestro maltrecho poder adquisitivo y empobreciéndonos de forma galopante. Y Extremadura, y Cáceres en particular, no está precisamente sobrada de recursos para aguantar.

Estamos en la cola de la gran mayoría de los índices económicos nacionales, incluso europeos: Salarios y pensiones más bajas, mayor paro y éxodo juvenil, una de las mayores tasas de índice de pobreza, una mayor presión fiscal, un menor número de empresas y un largo etcétera que, unido a la brutal escalada de precios conllevará a aumentar, sin duda alguna, la brecha social existente. Y lo peor de todo es que nos estamos acostumbrando a que los precios suban. Y esta circunstancia, apática y resignada, hace que los precios suban más por aprovechamiento de los mercados.

¿Y cuál es la solución que dan nuestros dirigentes cercanos? Repetir el Mantra que se viene escuchando en estas tierras desde hace décadas: “…nuestro futuro va a cambiar como nunca, dentro de muy poco tiempo”. Mantra que, con permiso, me recuerda al famoso mensaje de WhatsApp que manda la mujer al marido del siguiente tenor: “Llegaré en media hora. Si ves que me retraso, vuelve a leer el mensaje”. Pues igual.

 



Territorio ZEPA.

lunes, 12 de septiembre de 2022

Como extremeño, y a pesar de los tontos contemporáneos que nos abochornan –como la zapatillera buscadora de minipisos y a la sazón exministra de fomento del singular Zapatero, la tal Maria Antonia Trujillo, digna merecedora por sus últimas declaraciones de babero personalizado– me felicito de que la Junta de Extremadura, se haya ofrecido para ubicar en nuestra Comunidad, la sede de la futura Agencia Estatal de Salud. Da igual si competimos con Aragón, Asturias, Murcia o Valencia. El hecho de postularse ya es motivo de satisfacción.

 

Ahora bien, como cacereño de nacimiento y censo, tengo mis serias dudas de que, en caso de ser agraciados –que es mucho suponer–, dicha sede pueda instalarse en Cáceres. Y no porque quiera entrar en la típica rivalidad provincial, no. Simplemente, y a la vista está, porque Cáceres tiene pocas opciones. No tenemos un Hospital completo, solo un anteproyecto que sabe Dios cuándo se convertirá en proyecto y que deberá pasar por las interminables fases de financiación, licitación, adjudicación, ejecución, etc. Por otro lado, y fuera del casco urbano, Cáceres es intocable. Resulta que es el término municipal de mayor superficie de España (1.750,33 km²), de los cuales casi el 98% tiene algún tipo de protección medio ambiental. De ahí que ni aeródromo, –lo del aeropuerto internacional de Ibarra es para otro babero– ni buda gigante, ni budina chico, ni ningún tipo de industria que pueda favorecer el desarrollo económico de la ciudad. Tendremos mina. Seguro. Y si queremos que la explotación, tratamiento y transformación del litio se quede en nuestra ciudad, necesitaremos la creación de fábricas, pero nuevamente chocaremos con nuestra cruda realidad. La ZEPA.

Porque Cáceres es el municipio ZEPA por excelencia. Alguna vez nos tendrán que explicar, los beneficios económicos que Europa nos haya repartido a cambio de satisfacer las peticiones del ecologismo de salón que tanto impide el desarrollo de esta tierra. Tenemos aves migratorias capaces de recorrer miles de km. por su conveniencia y nosotros no podemos trasladar sus nidos dos km. para favorecer la instalación de un aeródromo y de industrias que generen el empleo que muchos miles de jóvenes cacereños están demandando. Por favor: cultura ecológica, sí; pero sentido común, también. 

 




A Joaquín García-Plata, nuestro Quinito.

martes, 26 de julio de 2022

Hoy es San Joaquín, mi santo, como también lo es el tuyo, querido Quinito –como cariñosamente te llamábamos la familia–. Sí, lo es y lo seguirá siendo, porque “sólo los olvidados mueren”. Se hace muy difícil describir con palabras, lo que se siente cuando perdemos a quién ha escrito un buen número de páginas en el libro de nuestra vida; y que nos deja el recuerdo de vivencias que nada, ni nadie, podrán borrar.

 

 
Tu espíritu combativo, hizo frente a la adversidad; tu actitud positiva, fue ejemplo de enseñanza; tu ilusión por cada instante de vida, te hizo aprovechar cada segundo. Y llegado el final, agotado por desigual lucha y rendido por la enfermedad, supiste sacar fuerzas para transmitir a tu familia y amigos: PAZ. Esa paz que transmuta los problemas en oportunidades, convirtiendo la “dolencia y el padecimiento”, en auténtico derroche de amor y serenidad.

Allá donde quiera que tu vuelo te haya llevado, imagino tu espíritu libre abrazado a los versos de tus poetas –¡qué grandísimos amigos, Joaquín!– para terminar la recopilación de poemas que, con tanta ilusión, habías empezado. Te imagino, buscando un nuevo “Barrio plateado por la luna” donde cantar, acompañado de bandoneón, tu “Melodía de Arrabal”; o quizás haciendo pruebas de megafonía en tu estadio de los sueños y poder gritar y vibrar con el “primeeer goool” de tu Club Polideportivo Cacereño; o dando a conocer y presentando –como eco de voz lanzada al viento– el recordado y disfrutado Premio de Poesía “Ruta de la Plata”; o ejerciendo de rapsoda; de relaciones públicas; de corrector de textos; o presentado cualquier libro o certamen, demostrando tus grandes dotes de comunicador. Te imagino, querido Joaquín, tan sonriente y afable como siempre y orgulloso de habernos hecho herederos de tu felicidad.

El día de tu marcha –tuvo que ser precisamente un día seis–, la estatua de Gabriel y Galán no pudo contener sus ojos vidriosos y regó su libro de poemas con hilos de “plata”. Allí, te volverá a esperar cada 6 de enero y allí, y estoy seguro de ello, regresarás radiante y puntual cada año. Yo estaré para sentirte. Hasta siempre, mi querido Quinito.