A bombo y platillo, anunciaron la llegada de “El Corte Inglés”. Pero, como aburrimos en trámites administrativos al mismísimo Santo Job, éstos acabaron por desistir, dejando a 500 ilusos sin los empleos soñados y a la ciudad sin grandes almacenes y sin el dinero perdido en la operación.
Anunciaron, también, que en Cáceres se crearía una “Ciudad de las Artes”, única en su concepto, capaz de albergar a artistas de toda Europa. Avenidas, arboledas, auditorios para grandes orquestas de talla mundial y un largo etc., formaban parte del proyecto. Pues bien, ni está, ni se le espera. Y, el dinero, igualmente perdido.
Otras promesas, fueron la innovadora y vanguardista “Factoría Joven”, en La Mejostilla, que entraría en servicio en 2013. El proyecto “Alfombra Mágica”, para la construcción del Pabellón Ferial de Cáceres. El “Anillo de Atletismo”, que se dijo sería único en la región. O la gran “Reforma del Marco”. A día de hoy, ni Factoría, ni Pabellón Ferial, ni Anillo, ni Reforma, ni el dinero empleado en proyectos, estudios y otros etcéteras.
El “Ave” y su “Centro Logístico”; el disparate del “trasvase de Portaje”; el “Plan Especial de Reforma Interior del Poblado Minero”; y el por qué no acaban instalándose grandes multinacionales en nuestra ciudad, merecen capítulo propio.
Prometen y prometen, a la vez que incumplen e incumplen. No son dos, sino muchas más, las veces engañadas. Y, mientras tanto, los cacereños estancados, sumidos en una especie de sueño eterno y, al parecer, agradecidos por las migajas, vemos pusilánimes como sigue creciendo la ciudad hermana. En fin, hoy es Martes Santo, día de Perdón.














