Pasado, presente y futuro. Realidad de todos los días.

Turismo Religioso

miércoles, 25 de julio de 2018
Que el “Turismo es un gran invento”, ya lo dijo Pedro Lazaga en su película rodada en 1968. Que es una de nuestras principales fuentes de riqueza, si no la que más, lo dice la Organización Mundial del Turismo, Turespaña y el INE, al cifrar en más de 82 millones de turistas los llegados en 2017; lo dice el hecho de generar 2,5 millones de empleos directos, además de otros muchos indirectos; y lo dice el hecho de representar más del 11% del PIB español.


Si entendemos como turismo, el conjunto de actividades que realizan las personas durante sus viajes a lugares distintos de su contexto habitual, con propósitos de ocio, negocios u otros motivos.  Y si damos por hecho que cada vez viajamos más y que ello nos lleva a buscar nuevas formas de ocio, nuevas experiencias y quizás nuevos conocimientos, podremos llegar a entender que se haga necesaria una mayor diversificación de la oferta turística, que cubra las necesidades de unos y de otros y que pueda servir de sustituto al típico de sol y playa.

Y así, además del citado, nos encontramos con el turismo rural, de montaña, fluvial, de crucero, histórico-artístico, arqueológico, cultural, científico, de descanso, de ecoturismo, ornitológico, de negocios, congresual, deportivo, familiar, de aventura, folclórico, comercial, de nieve, seniors, termal, lúdico-festivo, étnico, LGTB, de Singles, de salud, literario, gastronómico, musical, de ayuda humanitaria, de lujo, de caza, naturista, espiritual, cinematográfico y, por supuesto, el turismo religioso.

En este tipo de turismo, destacan las romerías y peregrinaciones, que los fieles realizan a lugares considerados santos o con alto valor espiritual: Santuarios, Monasterios o Templos con valor histórico. Así como los recorridos por Fiestas Populares donde la tradición y la piedad popular se encuentran fuertemente arraigadas y que crean un sin fin de expresiones de fervor y arte religioso únicos.

Para conocimiento general, hay una tendencia cada vez mayor a este tipo de viajes, existiendo en la actualidad agencias turísticas especializadas en este sector.

La declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional para la Bajada y el Novenario de la Virgen de la Montaña contribuirá, sin duda alguna, a fortalecer este tipo de turismo en la ciudad. Y, por ello, debemos felicitarnos.

 


Derechos y Refugiados

miércoles, 20 de junio de 2018

Como es sabido, los españoles tenemos una serie de derechos constitucionales, llamados así porque vienen recogidos en nuestra Constitución. Dentro de ellos, destacan los derechos fundamentales, considerados esenciales en el sistema político que la Constitución funda y que están especialmente vinculados a la dignidad de la persona humana.



En mi modesta opinión, podríamos destacar dentro de estos últimos, dos de ellos y considerarlos fundamentalísimos, toda vez que, sin los cuales, el resto de derechos carecerían prácticamente de sentido. A saber, y por este orden, el derecho a la vida y el derecho a la libertad.

En cualquier caso, forman parte de los derechos humanos, definidos como las facultades relativas a bienes primarios o básicos de las que gozan todas las personas por el simple hecho de su condición humana. Estos derechos, son inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua o cualquier otra condición. Y, además, son irrevocables, inalienables, intransmisibles e irrenunciables.

Hoy, 20 de junio, se celebra el Día Mundial del Refugiado, es decir, de aquel ser humano que tiene fundados temores de ser perseguido por motivos de su raza, su religión, su nacionalidad o su pertenencia a un determinado grupo social, que no puede o no quiere regresar al país donde antes tenía su residencia habitual. No son inmigrantes, ni turistas, ni viajeros. Son personas que han debido abandonar su empleo, su familia, sus posesiones, sus sueños y todo lo que implica sentido de pertenencia y arraigo hacia su lugar, con el objetivo de salvar sus vidas, por culta de conflictos armados, conflictos étnicos, desastres naturales, persecución política o la violación sistemática de los derechos humanos.

Un refugiado es un ser humano que, como tal, debe ser valorado, respetado y dignificado, porque no deja de ser una víctima que, con la voluntad de sobrevivir y reconstruir su vida, se permite empezar de nuevo en otro lugar.

"La protección de los refugiados no es solo una cuestión de solidaridad o de generosidad, sino también una obligación amparada bajo las leyes internacionales".
 
Otra cosa, es la utilización política de los mismos.
 
 
 



¡Estamos de... colores!

sábado, 26 de mayo de 2018
¡Corren malos tiempos para la lírica! Diría, sin duda, un buen conocido. ¡Qué coño, que estamos en pre-Feria! Diría otro menos reflexivo. El caso es que, entre unos y otros: azules, rojos, morados o naranjas, nos tienen bien entretenidos y, lo que me temo es peor, nos tendrán distraídos durante un buen tiempo.
Al parecer, han cogido a otro u otros destacados de los azules con las manos en la masa, o haciendo lo que no debían que lo mismo da. Y ya van.... Pero, era de esperar, cuando no se atajan con contundencia estas cosas. Dejarlas pasar, encubrirlas, distraerlas con las cosas de los otros, o negarlas hasta las últimas consecuencias, o incluso hasta que ya la evidencia se nos hace insoportable, no era, ni es en ningún caso, la mejor solución. De momento, por estos pagos, estamos libres de estos pelotazos, cosa que agradecemos y que esperamos continúe.

La “sorpresa” de las primarias de los del color rojo, parecen reflejar que hay un sector que no comparte esa unidad o cierre de filas que preconizaban. Máxime, cuando uno de los candidatos, el de la ciudadanía, que no del partido, renunciaba a presentar candidatura. No obstante, y por lo que se oye, la tal sorpresa apenas dejará estela.

En cuanto al sector morado, más de lo mismo: “una cosa es predicar y otra dar trigo”. Y ya sabemos que mientras haya corderos, habrá lobos; y mientras haya bobos, habrá listos. Por lo que no precisan más comentario, pues ellos solitos se van descubriendo.

Los aires naranjas también nos llegan revueltos: “dimisiones, cataduras morales difíciles de asumir, traiciones, discrepancias, acumulaciones de poder, pagadores y beneficiados de la cosa”, y varios etcéteras más que en nada benefician y que vienen a demostrar, una vez más, que una cosa es Madrid y otra las provincias.

En fin, parece que la primavera la sangre altera y... así estamos, de... colores.
 
 
 

¡Aúpa Tuna!

jueves, 24 de mayo de 2018
De forma simplificada, “La Tuna”, podría describirse como aquél grupo de jóvenes estudiantes que, vistiendo trajes de corte antiguo y pintoresco, se dedican a cantar y tañer instrumentos para divertirse y allegar algo de dinero a sus bolsas, llevando un estilo de vida guasón y apicarado. No obstante, es una de las instituciones universitarias más antiguas de la historia. Sus inicios se vinculan al de las Universidades de Palencia (1208) y Salamanca (1220). Y su origen, pudiera asociarse a los continuadores de la tradición “goliarda” (clérigos vagabundos y estudiantes pobres pícaros que proliferaron en Europa con el auge de la vida urbana y el surgimiento de las universidades) o a los herederos de los antiguos “sopistas” (estudiantes universitarios sin recursos económicos que rondaban bares y tabernas entregando su música y simpatía a cambio de un humilde plato llamado “sopa boba”; y que tan bien fueran descritos en las partidas del Rey Alfonso X el Sabio, diciendo: “Esos escolares que trovan y tañen instrumentos para haber mantenencia”). Sea cual fuere dicho origen, dejarán con el tiempo una huella, reflejada ya en el “Siglo de Oro”, como estereotipo del estudiante de carácter alegre y pícaro que también se servía de sus habilidades musicales para enamorar a las doncellas que pretendían, quedando constancia de ello, en la primera referencia escrita que hay sobre las tunas, custodiada en el archivo de la Universidad de Lérida.


 
En nuestra ciudad, debemos de esperar hasta el curso académico 1961/1962 cuando, bajo la dirección del maestro Manuel Pablos, con traje y formato musical de estudiantina, se funda la Tuna de Magisterio de Cáceres, siendo su Madrina la Duquesa de Alba.

Algunos de sus miembros, ya cuarentunos, a pesar del devenir de los años, siguen en esencia siendo doctores en galanteos, licenciados en picardías y bachilleres en endiabladas artes. Y de ello puede dar fe el paso de la Virgen de la Montaña por la Plaza del Duque, también llamada ya el Rincón de la Tuna.

En la pasada Bajada, me entregasteis una placa que reza: “Tu entusiasmo es el mejor legado y el mayor ejemplo a seguir para todos tus hermanos”. Solo puedo deciros: Gracias, mil gracias. Ese entusiasmo, lo aprendí de vosotros.
 


Primavera cacereña

sábado, 7 de abril de 2018

La primavera se identifica con el tiempo en que todo se halla en su mayor vigor, frescura y hermosura. Es sinónimo de vida, de juventud, de energía, de naturaleza, de alegría, de sol, de luz y de color. Es tiempo de ilusiones, de inspiración, de renovadas esperanzas, de devociones, de germinación de semillas y de buenos deseos. Tiempo, también, de equilibrios y el mejor momento para renacer desde adentro para ascender en función de nuestro desarrollo espiritual. Es tiempo de festejos, de celebraciones... y, por lo que a nosotros los cacereños nos toca, la estación del año que más y mejor se identifica con nuestra querida ciudad.

 


Coincidiendo con su llegada, Cáceres se reviste de primavera para disfrutar de su Semana Santa y de esa maravillosa novedad de Pasión viviente que, sin duda alguna, ha dejado una importante huella y grandes expectativas de futuro. Y, sin solución de continuidad, se prepara para encarar un nutrido grupo de actividades que se desarrollarán hasta la llegada del solsticio de verano. Actividades enfocadas desde la diversidad, condición ésta indispensable para poder llegar a todos los gustos.

Extregusta y su gran participación; San Jorge y su programado y largo fin de semana de festejos; la  Feria del Libro, donde cada vez se presentan más novedades y, afortunadamente, se venden más ejemplares; La Bajada y el Novenario de la Virgen de la Montaña, con un amplio y variado programa de actividades; nuestro afamado Womad, y su apuesta por ir recuperando la calidad perdida; nuestra Feria de San Fernando, con pre-feria incluida; El Teatro Clásico, repartido entre más escenarios y que busca no quedarse atrás en el ranking nacional; y la propia programación del Gran Teatro, con espectáculos para todos los públicos.

Actividades pues gastronómicas, culturales, religiosas, musicales, etc., que no deben buscar rellenar solamente un espacio en el calendario. Cáceres, merece ser referente artístico y cultural, como ciudad Patrimonio de la Humanidad que es. Sólo así, atraeremos más turismo, sólo así, llenaremos nuestra ciudad de vida. De esa vida fresca, alegre, llena de luz y color, a la que nos invita la primavera.
 

 

Trezidavomartiofobia

jueves, 15 de marzo de 2018
Palabro por el que se conoce a una de esas fobias raras de las personas y que consiste en tener auténtico pavor, verdadero miedo irracional, al fatídico Martes 13. Afecta a quienes piensan que realmente es un día que trae mala suerte y temen todo lo que tenga que ver con él. Dichas personas presentan una patología que debe ser tratada por especialistas, toda vez que llegado el fatídico día, presentan síntomas muy específicos como ansiedad, depresión, estrés, miedo e inseguridad
 
En ningún caso, deben de confundirse con los simples supersticiosos, quienes intentan justificar, o echar las culpas, de todo lo malo que pueda ocurrir, a ese señalado día.


Para desgracia de los trezidavomartiofóbicos, en 2018 tendremos tres martes 13, el pasado de febrero, la jornada de hoy y el que sufrirán en el mes de noviembre.
 
Pero, ¿de dónde viene ese temor al martes 13?

Por un lado el 13 es un número al que se le otorga mala suerte desde la antigüedad pues, trece eran los comensales en la Última Cena de Jesucristo; en la Cábala judía se enumeran 13 espíritus malignos; en el Apocalipsis el anticristo llega en el capítulo 13; en el Tarot la carta que se asocia a la muerte tiene el número trece; se dice que un martes 13 se produjo la llamada confusión de lenguas en la Torre de Babel ocasionando la mayor desgracia de la historia de la humanidad, haciendo imposible la comunicación; la caída en 1453 del Imperio Romano en Constantinopla, se asoció a un eclipse lunar que tuvo lugar un martes 13; y un día 13 de octubre tuvo lugar la eliminación de la Orden de los Templarios.

Por otro lado, el estigma del martes proviene del planeta Marte y del Dios de la Guerra en la mitología romana y que, durante la Edad Media, se asoció al maléfico. Por lo que la unión de martes y el número 13 supone la acumulación de grandes desgacias, pues se considera amparado y regido por el planeta rojo, el planeta de la sangre, la destrucción y la violencia.

Para los no supersticiosos, el martes trece es un día más que sigue al lunes doce y que antecede al miércoles catorce. No obstante, y por si acaso, toquemos madera, que hay demasiadas sombras negras sueltas por la calle.
  

 

Los Otros

jueves, 15 de febrero de 2018

 
Aunque ellos están allí, durante el día pasan desapercibidos. El tráfico, el ruido y el movimiento de la gente al ritmo que marca la ciudad, los hace generalmente silenciosos y casi imperceptibles. Por la noche, sin embargo, todo es diferente: disminuye el ruido, la velocidad, la luz, incluso la gente, y sólo basta caminar por alguna avenida o por alguna de las plazas céntricas para descubrirlos, bien sea en el banco de una plaza, en un cajero, en la escalinata de un edificio público o en cualquier esquina.

Duermen, piden limosna, a veces revuelven la basura o, simplemente, no hacen absolutamente nada. Son los vecinos de nuestra ciudad que viven la peor de las exclusiones: la falta de un lugar. Aquellos que se pasan circulando su vida, las 24 horas del día.

 
Hombres mayoritariamente, y mujeres, de las más variadas edades, que son protagonistas de historias de vida que se van complicando cada día más, hasta llegar a un punto que parece sin retorno.
¿Los motivos de esta situación? Sólo ellos los conocen. Quizás problemas económicos, de salud, de adicciones, malas elecciones de vida, peleas familiares, situaciones de abuso, maltrato y abandono, o un cúmulo de todos ellos que hizo que el círculo social se fuera cortando. De cualquier modo, dichos motivos han creado una cortina de niebla en su interior y un caparazón durísimo en su exterior que, en la mayoría de los casos, los han despojado de su amor propio, de su dignidad humana y de su valía como ser humano.

Gracias a HOY, nos enteramos de la historia de Fernando (80 años) y de Marta (52), nuestros silenciosos vecinos de la variante. Y aunque es cierto que, en muchas ocasiones, la gente de la calle no son muy dados a dejarse ayudar, no es menos cierto que dicha actitud puede deberse, sobre todo, a su gran deterioro psíquico. En cualquier caso, este hecho no aislado, debe hacernos reflexionar sobre el funcionamiento de la sociedad y sobre el modelo económico y social que estamos viviendo. Porque hoy son ellos, pero mañana...
 
 

Gardel y el Hospital

sábado, 27 de enero de 2018
Decía el “visionario” Carlos Gardel en uno de sus más afamados tangos, que “…veinte años no es nada…”. Y esta frase, según parece, ha debido de ser el slogan elegido por los distintos Presidentes, Consejeros, Gerentes y demás responsables sanitarios de esta tan equitativa Comunidad ¿Extremeña?, cuando se trata de hablar sobre el futuro Hospital de Cáceres.
 

Según nos informa el documentado Eduardo Corchero, corría el año 1999 cuando el Hospital San Pedro de Alcántara presenta el Plan Estratégico, aprobado por el INSALUD, en el que se contempla la creación de un nuevo Hospital para Cáceres, con vistas al ejercicio de 2010. Y que es el PSOE quien recoge dicha propuesta en su programa electoral de ese año. Tanto es así, que en el 2002, tanto el Sr. Ibarra, como el Sr. Vara, anuncian que ese mismo año se iniciarían las obras y con finalización de las mismas (después de rectificación) en el año 2007.
 
Pero, al igual que la primera piedra que inauguraron a bombo y platillo en los terrenos del Cuartillo, también debió de desaparecer la varita mágica que utilizaban para hacer obras de tal envergadura tan rápidamente, ¿o quizás sólo valía para prometer? porque pasaron los años y apenas se habían movido los terrenos del tan ansiado, necesario y prometido, hasta el hastío, Hospital de Cáceres.
 
Después llegó el PP, con su Gobierno, y su desfile de Consejeros de Sanidad. Culpas aquí y allá, nuevas promesas y el siguiente resultado: paralización de las obras, judicialización de las mismas y falta de voluntad política para continuar el proyecto, en función de las partidas económicas que figuraban en sus presupuestos.
 
Elecciones, vuelta del PSOE y, para variar: yo te culpo, tú me culpas, pero nadie se culpa. Y mientras tanto, los ilusos y sufridos cacereños seguimos escuchando estoicamente nuevas promesas de unos y de otros, y esperando recoger alguna migaja que se vaya olvidando en los presupuestos autonómicos (que no haga falta en el Sur de nuestra Región, faltaría más) que nos permitan seguir dando, aunque sea de vez en cuando, algún que otro brochazo de esperanza. Qué más podemos esperar, si estamos hablando de Cáceres y de su Hospital.
 

 

Balance

sábado, 30 de diciembre de 2017
Se acerca el final del año y, como de costumbre, la hora de hacer el balance anual de nuestro paso por el mismo. Un análisis cíclico, donde evaluamos las metas cumplidas, tanto en lo personal, familiar, profesional, espiritual y social, que tan convencida e ilusionadamente nos propusimos cumplir al comienzo del año.

 
También de las incumplidas, generalmente la gran mayoría, bien por no haberlas empezado o bien por haber desistido voluntariamente de ellas al poco tiempo de haberlas iniciado.

Son nuestras viejas conocidas, por ser repetitivas en el tiempo y que cada año rescatamos afanadamente, quizás, pensando que alguna vez tendrá que ser la buena. En ocasiones, la fe en uno mismo, aunque sea poca, supera fácilmente al resultado consabido.

También es hora de hacer balance anual de nuestra ciudad. Ver los logros alcanzados, que alguno tendrá que haber. Las metas inconclusas, que por su cantidad habrá que priorizar. Y los aspectos a mejorar, que sin duda serán muchos y variados.

Y, como de costumbre, también se proyectará el año entrante renovando las ilusiones de nuestras viejísimas necesidades, y a las que, como también es costumbre, se les prestará la misma atención que los demás años. Son, entre otras: La terminación completa y puesta en funcionamiento del tan necesario Hospital; la urgente implantación de una red ferroviaria equiparable a cualquier otra ciudad española; la revitalización de nuestro comercio local y la facilidad burocrática para la atracción de nuevas empresas que proporcionen la creación de puestos de trabajo; la apuesta convencida por el turismo como fuente de riqueza y, por supuesto, una inversión clara y diferenciadora por la Cultura en nuestra ciudad. Si, esa ciudad que quiso aspirar a Capital Europea de la Cultura, sin apenas inversión en infraestructuras, y con un gasto en merchandising (puntos de colores, posavasos, camisetas, gorras, pancartas, globos, imanes,  etc.), cercano al despilfarro.
 
Pero, como dijo Albert Einstein, la insensatez consiste en “hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”. Y así nos va. Feliz año para todos.


Inconformismo, protesta y plataformas.

domingo, 10 de diciembre de 2017
El inconformismo es la actitud de la persona que no se conforma fácilmente con una circunstancia determinada, especialmente cuando es impuesta o injusta, pudiendo rebelarse ante la misma con el objetivo de poder modificarla. No tiene por qué entenderse como un término negativo sino más bien como un estímulo, porque es evidente que el inconformismo ha servido, a lo largo de la historia, como motor para impulsar importantes cambios sociales.

 
La protesta es la acción y efecto de protestar, es decir, proclamar o declarar un propósito, expresar impetuosamente una queja o disconformidad. Y entendemos como protesta social, la acción colectiva de la ciudadanía, o de una parte importante de ella, en defensa de sus derechos. Un medio para manifestar y expresar opiniones e ideas, y también, como hemos dicho, para exteriorizar disconformidad. Una manera de evidenciar públicamente los problemas que afectan a determinados colectivos, y con ello, subrayar la responsabilidad de las autoridades de dar atención a sus demandas y a sus necesidades.

La falta de atención a dichas demandas y necesidades por parte del poder político, con la lógica discriminación entre iguales que dicha dejadez conlleva, ha estimulado a los ciudadanos a asociarse en plataformas para defender, demandar o reclamar derechos e intereses generales que le son negados, arrebatados o dilatados en el tiempo.

Actualmente y entre otras, sirvan como ejemplo: la “Plataforma en Defensa de un Tren Digno”; “Salvemos la Montaña”, en su demanda de información y transparencia; o “Cáceres se mueve”, en contra de la apertura por fases del nuevo Hospital de Cáceres.

Las plataformas ciudadanas, alejadas en principio de cualquier significación política, se definen por tanto como una forma de organización social que actúa desinteresada y altruistamente en defensa del interés común, manifestando su disconformidad con políticas públicas, o conductas de poderes públicos, que afectan de manera significativa al ejercicio de sus derechos. Como vimos y demostramos el pasado 18N, gracias a una de las plataformas citadas, la unión hace la fuerza y es siempre una manera eficaz y pacífica de presión. Quizás, ese sea el camino.
 
 
 
 

¿Honorables? Las ratas no tienen honor

jueves, 23 de noviembre de 2017
Son simplemente ratas. Y como tales, dignas de desprecio. De pelaje espeso (cómo no), habitan en los entornos urbanos. Son omnívoras, es decir, comen de todo y vorazmente. Y son capaces de contaminar mayor número de alimento del que ingieren. Tienen facilidad de reproducción, extraordinaria vitalidad, capacidad de adaptación, orientación y flexibilidad para introducirse en cualquier sitio. Son ciertamente astutas, persistentes y amantes de trabajar organizadamente. Llegan incluso, a utilizar la intimidación, camuflada de falso pacifismo, para enfrentarse a animales de mayor tamaño.

No pueden distinguir colores, son daltónicas, aunque curiosamente el amarillo puede llegar a atraerlas. Gustan mucho de la especiación o separación de su especie, algo que les viene rondando desde hace más de 2,5 millones de años. Les gusta causar el caos a su alrededor, ya que compiten con las especies autóctonas del lugar por el alimento, destruyendo aves, polluelos, huevos y nidos que vivían en paz y en armonía hasta su fatal llegada.
 

Si bien las más grandes acaban imponiendo su poder, gustan de rodearse de otras ratas menores u oportunistas con quienes, en ocasiones, llegan a asociarse para seguir esquilmando el normal funcionamiento de las urbanizaciones que habitan.

Son vectores transmisores de enfermedades infecciosas y contagiosas. Algunos autores las citan como las causantes, entre otras, de la peor plaga de la historia, la peste negra, en el siglo XIV.

La erradicación de las ratas, una vez establecidas en un lugar, es extremadamente difícil. Y es fácil entender por qué: durante muchos años, se han ido creando las condiciones perfectas para su bienestar. Se han asentado al calor y protección de distintas conveniencias y, lógicamente, han ido prosperando. Y ahora, representando un gran potencial de contaminación, se han convertido en compañeras indeseadas para el conjunto. Posiblemente, se tengan 155 medios para su erradicación, pero igual no son suficientes, porque han creado y desarrollado en el tiempo una gran resistencia genética, donde su natural antídoto es más poderoso que cualquier raticida. Al final, veremos a ver si, como en el cuento, no será necesario otro Flautista de Hamelín.

Lección de Karma

viernes, 28 de julio de 2017

Cuando un pájaro está vivo, se come a las hormigas.
Cuando el pájaro está muerto, las hormigas se lo comen a él.
El tiempo y las circunstancias pueden cambiar en cualquier momento.
No subestimes o lastimes a nadie en la vida.
Puede que hoy seas poderoso,
pero recuerda que el tiempo es más poderoso que tú.
Se necesita sólo un árbol para hacer un millón de cerillas;
y sólo una cerilla para quemar un millón de árboles.

Por tanto, se bueno y haz el bien.

Mentidero Municipal

sábado, 22 de julio de 2017
Cada cierto tiempo, de forma sistemática y a modo de martillo pilón, asistimos al vergonzoso cruce de declaraciones entre el equipo de gobierno municipal (a veces la propia Alcaldesa), y el grupo Ciudadanos “sostenedor” del mismo (generalmente su líder), a cuenta de los, al parecer, numerosos incumplimientos, mentiras y engaños del primero, con respecto del segundo.

Y digo vergonzoso porque, en dicho cruce de declaraciones (como en el último por ejemplo), a veces se pierden las formas, se recurre a la ofensa y descalificación gratuita y se vocifera en redes sociales, quizás buscando el aplauso fácil, que en nada favorece el debate y que, posiblemente, perjudica más que beneficia a las propias partes. 

 
Y, aireado ya el asunto, cabría preguntarse cuál de las dos partes verdaderamente miente: ¿Los primeros que, presuntamente, no cumplen el pacto de legislatura firmado, o aquél que engañado varias veces manifiesta una y otra vez que tomará las medidas especiales de tal y tal, que luego no toma nunca?

En cualquier caso, está claro que, desgraciadamente, la mentira, el engaño y la costumbre de: “decir lo que no se hace para hacer lo que no se dice”, se ha instalado, sin solución de continuidad, en la esfera política. El lenguaje ha perdido todo su valor y la inteligencia su prestigio.

Como bien argumenta el filósofo Serrano Caldera, la práctica de la mentira en la política se produce y acentúa porque ésta “se ha desligado de la ciudadanía y se ha transformado en el oficio de un grupo de personas: los políticos que, cada vez más, actúan en contra del interés general, para atender sus propios intereses y beneficios”.

“La política es el arte de mentir a propósito”, reza el aforismo atribuido al filósofo francés François Marie Arouet, más conocido como Voltaire. “La política es el arte de engañar”, reza el atribuido a Nicolás Maquiavelo. Si así fuera, visto lo visto, coincidirán conmigo que por aquí andamos muy sobrados de artistas talentosos.
 
Lástima que los ciudadanos no sepamos o, mejor, no queramos utilizar los recursos que la democracia nos ofrece para hacer pagar caro estas conductas. Y prefiramos mantener vigentes las palabras de Petronio: "El mundo quiere ser engañado; así que deja que se engañe".


 

Guerra a los valores.

martes, 27 de junio de 2017

Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. Más ampliamente, son creencias fundamentales que nos ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro, proporcionándonos pautas para formular metas y propósitos, tanto personales como colectivos.

Por el contrario, los “antivalores” marcan las actitudes negativas de una persona o grupo de personas frente a las reglas sociales y deben de producir rechazo y ser motivo de evitación.

Cada día, nos desayunamos con noticias que reafirman un ascenso de los llamados antivalores: Corrupción; injusticia; falta de honestidad, de respeto, de ética, de dignidad; y un largo etc., parecen haberse instalado en nuestra sociedad. Y, lo que es peor, parece que lo estamos fomentando.
 
 
Un ejemplo: La aprobación por el Consejo de Ministros del Real Decreto que permite superar la ESO con dos suspensos y una nota menor del 5, cargándose de plano, entre otros, valores como: el esfuerzo, superación, responsabilidad, disciplina y perseverancia.

Medida populista, de igualar por abajo, que ya tuvo un primer inicio al ofrecerse por comunidades, un plan especial para “regalar” el título de ESO, en 35 semanas y con una bonificación o “prima por estudiar” de 1000 euros.

Otro ejemplo: El anuncio de la Ministra de Empleo de una ayuda de 430 euros mensuales para los jóvenes menores de 30 años que “ni estudian ni trabajan”, que suscriban un contrato de formación. ¿No parece una manera encubierta de bajar el paro?

¿Qué pensarán los jóvenes “si-si” que con gran sacrificio y esfuerzo, plantan cara a los “ni-ni” compaginando estudios y trabajo, costeándose sus propios gastos o matrículas?

¿Cómo harán padres, maestros y profesores para motivar al estudio, si da lo mismo aprobar o suspender? ¿Y el informe PISA? ¿Por qué en vez de gastarlo, no invertimos ese dinero en aumentar becas, para el que no pueda y quiera estudiar; aumentar profesorado de refuerzo, para el que lo necesite; invertir en calidad y mejora de la enseñanza o reforzar la autoridad del profesorado? ¿O eso no da votos?

¿Qué pensarán las personas que, día a día, con actitud positiva salen a la búsqueda de un empleo, llenas de motivación y confianza, persiguiendo ser la mejor versión de sí mismos?

Pues posiblemene que: "pasarse el día viendo Hombres, Mujeres y Viceversa o Gran Hermano, lamentablemete da su fruto". Y así nos va.
 
 
 
 

Los pavos no vuelan

domingo, 4 de junio de 2017
Cuentan que un paisano se encontró en el campo, cerca de la cordillera de los Andes, un huevo muy grande. Nunca había visto nada igual, y decidió llevarlo a su casa.

 

-¿Será de avestruz? -preguntó su mujer-.

-No, es demasiado abultado -dijo el abuelo-.

-¿Y si lo rompemos? -propuso el ahijado-.

-Es una lástima. Perderemos una hermosa curiosidad -respondió cuidadosamente la abuela-.

-Miren, se lo voy a colocar a la pava que está empollando los huevos. Tal vez con el tiempo nazca algo -afirmó el paisano-. Y así lo hizo.

Cuenta la historia que a los 15 días nació un pavito oscuro, grande, nervioso, que con mucha avidez comió todo el alimento que encontró a su alrededor.

Luego miró a la madre con vivacidad y le dijo entusiasta:

-“Bueno, ahora vamos a volar”.

La pava se sorprendió muchísimo ante la proposición de su flamante crío, y le explicó:

-“Mira, los pavos no vuelan. A ti te hace mal comer apurado”.

Entonces todos trataron de que el pavito comiera más despacio, y en la medida justa. Pero el pavito terminaba su alimento y les decía a sus hermanos:

-“Muchachos, vamos a volar”

Todos los pavos le explicaban nuevamente:

-“Los pavos no vuelan. A ti te hace mal la comida”.

El pavito dejó de hablar sobre volar, y creció y murió en la pavada general.

 

¡Pero era un Cóndor!
Había nacido para volar hasta los 7000 metros de altura, ¡pero como nadie volaba!
El riesgo de morir en la pavada general es muy grande. ¡Como nadie vuela!
Muchas puertas están abiertas porque nadie las cierra, y otras puertas están cerradas porque nadie las abre.

 

 

El miedo a volar es terrible, pero la verdadera protección está en las alturas, especialmente cuando se tienen buenas alas.